ESTUDIO DE LA BIOESTÁTICA DEL MIEMBRO TORÁCICO EN EL TORO DE LIDIA. POSIBLE INCIDENCIA EN LAS LESIONES ARTICULARES










ESTUDIO DE LA BIOESTáTICA DEL MIEMBRO TORáCICO EN EL TORO DE LIDIA. POSIBLE INCIDENCIA EN LAS LESIONES ARTICULARES



Martínez-Gomariz, F.; Seva, J. I.; Vázquez Autón, J. M.; Sánchez Collado, C.; Ramírez, G; *Sanes, J. M.; Mas, A. y Gil Cano, F.




Departamento de Anatomía y Anatomía Patológica Comparadas. Facultad de Veterinaria. Universidad de Murcia. Campus de Espinardo, 30100-Murcia (España), Tlf: 968364692, email: f.gomariz@colvet.es *Veterinario clínico de bovino. 



INTRODUCCIóN

La bioestática es la parte de la biodinámica que estudia las fuerzas y su equilibrio en los animales, ya sea en reposo o en movimiento a velocidad uniforme en línea recta. La bioestática carpiana en los animales domésticos en general, y particularmente en el toro de lidia, es poco conocida. Sisson y Grossman (2001) consideran que en la posición estática, así como en el paso, el lado palmar de las articulaciones carpometacarpiana y metacarpofalangiana está siempre más intensamente cargado que el dorsal. La presencia de callosidades dérmicas sobre el primero indica que resulta apto para sostener cargas más pesadas que dorsal. Por ello, la musculatura flexora está mejor desarrollada que la extensora en los animales domésticos.

Anatómicamente en la articulación carpometacarpiana, las superficies articulares distales de la fila distal de huesos carpianos se articulan con los huesos metacarpianos de forma compuesta, mediante uniones anfiartrósicas que desarrollan cápsulas muy estrechamente adosadas, y un aparato ligamentoso compuesto por ligamentos colaterales laterales y mediales, ligamentos largos del carpo y ligamentos cortos. En la articulación metacarpofalangiana, las trócleas de los metacarpianos tercero y cuarto (fusionados) se articulan en gínglimo con las fosas articulares de las falanges proximales de los dedos correspondientes, quedando los huesos sesamoideos adaptados a la superficie palmar. Dicha articulación se encuentra estabilizada por un aparato ligamentoso del que destacamos los ligamentos colaterales de cada dedo, y el concurso de los diferentes tendones de la musculatura extensora y flexora (König y Liebich 2004; Sandoval, 1998).

La mano recibe fuerzas en tres direcciones, principalmente: dorsopalmar, proximodistal y mediolateral. El perfil semicircular de las superficies articulares implica una mayor tolerancia en la desviación de la carga en sentido proximodistal y dorsopalmar. Esta amplia tolerancia no se advierte en la dirección mediolateral pues el grado de curvatura aquí es notablemente más pequeño, por tanto una ligera desviación de la carga se traducirá en la aparición de un mayor estrés en dicha zona articular (superficie medial) (Sisson y Grossman, 2001), circunstancia que acontece en la especie objeto de nuestro estudio lo que se traduce en la aparición de lesiones ligamentosas y ostoecondrósicas. 


MATERIAL y MéTODOS

Para el estudio de la articulación carpometacarpiana analizamos miembros torácicos de 30 toros de lidia, 12 novillos y 12 erales, mediante visualización y fotografiado de dicha articulación en el desolladero de la misma plaza.

Los ángulos de desviación respecto a la vertical del plano parasagital fueron estudiados en 7 toros de lidia con cuatro años de edad, 7 novillos y 7 erales a través de fotografías frontales en estación y posteriormente medida del ángulo medio de desviación que presentan los miembros torácicos desde el carpo hasta la pezuña (verde-negro), del hombro a la pezuña (rojo-azul) y del hombro al carpo (rojo-amarillo), (Fig. 1).

Las articulaciones metacarpofalangianas se analizaron en 2 toros con 4 años de edad que fueron devueltos a los corrales en la plaza de toros de Murcia, debido a la presencia de una luxación de la articulación de referencia. En estos animales tras ser apuntillados, resecamos ambos miembros torácicos seccionándolos por encima de la articulación carpometacarpiana, para posteriormente proceder a su disección reglada.




RESULTADOS - DISCUSIóN

Con relativa frecuencia hemos observado en los ruedos luxaciones o subluxaciones que afectan a la articulación metacarpofalangiana del miembro torácico, siendo éstas en su mayoría laterales por la afectación de uno o varios componentes del aparato ligamentoso que la estabiliza. Asimismo, advertimos reses que presentan cojeras de manos que los inutilizan para la lidia. Los ligamentos implicados en las cojeras de esta región anatómica del aparato locomotor son principalmente los ligamentos colaterales mediales, por mal apoyo, y el ligamento interdigital en los movimientos de rotación del miembro.

Del estudio de los ángulos de desviación respecto a la vertical podemos decir que el ángulo entre el carpo y la pezuña se mantiene relativamente constante tanto para los erales como para los novillos y toros (7º, 6º y 6,43º, respectivamente), desviación de la vertical siempre hacia lateral. En cuanto al ángulo hombro-pezuña es menor cuando el animal tiene menor edad y peso (4,43º), apreciándose diferencias estadísticas significativas, siendo similar entre los novillos y los toros (6,57º y 6,29º). Idéntica desviación acontece respecto al ángulo hombro-carpo (11.29º, 12,29º y 12º, respectivamente) siendo esta desviación hacia medial (Tabla 1).


Tabla 1

HOMBRO-PEZUñA HOMBRO-CARPO CARPO-PEZUñA
erales novillos toros erales novillos toros erales novillos toros
4,43±0,53 6,57±0,53 6,29±1,98 11,29±1,98 12,29±2,14 12±1,15 7±2,24 6±0,82 6,43±2,82
Valor medio del ángulo ± desviación estándar.

Tanto desde el punto de vista bioestático como del análisis de los ángulos de desviación respecto a la vertical, los animales estudiados presentan un apoyo deficiente y valgus (en equino se denominan izquierdos), siendo la superficies mediales de las articulaciones del carpo, metacarpo y dedos las que más estrés articular soportan, razón por la cual pueden estar predispuestas a la aparición de diferentes lesiones en su aparato ligamentoso y/o en el cartílago articular. Si a esto añadimos sobrepeso y falta de ejercicio, deficiencias nutricionales, etc, dicha predisposición se vería incrementada.

Como corroboración a lo anteriormente expuesto, en dos toros devueltos a los corrales observamos un fallo del aparato ligamentoso a nivel de la superficie medial de la articulación metacarpofalangiana, afectándose el ligamento colateral medial (ligamento colateral abaxial del dedo III), bien por un fracaso de su fijación distal (avulsión) en la superficie lateroproximal de la falange proximal del tercer dedo (Fig. 2), o bien por la rotura del mismo (Fig. 3). En ambos animales se produjo una luxación hacia lateral de dicha articulación con diferentes patologías: rotura de la cápsula articular y lesión, e incluso sección total, del tendón del vientre medial del músculo extensor digital común (Barone. 1980).




Fig. 2 Avulsión ligamento colateral medial Fig. 3 Rotura ligamento colateral medial


En cuanto a la osteocondrosis metacarpiana (Fig. 4), nuestros hallazgos coinciden parcialmente con los de Urquía García et al. (1999), al ser evidenciada en el 20% de los animales estudiados. La lesión se identificó siempre en la superficie articular proximal del metacarpiano III (medial), afectando tanto a erales como a novillos y toros de forma bilateral. Igual que los autores anteriormente citados, consideramos que podría ser una causa predisponente más de la claudicación del toro de lidia dentro del origen multifactorial que presenta dicho síndrome.




Fig. 4 Osteocondrosis metarcarpiana


La etiología de la osteocondrosis en los bóvidos es considerada por algunos investigadores de origen nutricional y hereditario (Andreae y Dämmrich, 1972, Morgan et al 2001). Se ha demostrado que la sobrenutrición y la alimentación intensiva inducen a lesiones patológicas, tanto en las placas de crecimiento como en las articulaciones. Asimismo la lesión siempre se advierte en la superficie articular medial, lo que corrobora nuestra hipótesis de trabajo: mal aplomo del animal por los ángulos de desviación entre articulaciones del miembro torácico, con el consiguiente estrés de las superficies y caras articulares mediales de dichas articulaciones. Pensamos que esta es la razón por la cual la incidencia de lesiones tanto ligamentosas como degenerativas del cartílago articular, son mayores en estas regiones corporales.


CONCLUSIONES

1ª En los animales estudiados se evidenció, en mayor o menor medida, en apoyo deficiente de los miembros torácicos (apoyo valgus).

2ª El ángulo hombro-pezuña es menor cuanto menor es la edad y peso del animal.

3ª Las superficies mediales de las articulaciones estudiadas soportan mayor estrés, hecho que las predispone a padecer lesiones del aparato ligamentoso y/o del cartílago articular con la aparición de roturas y avulsiones ligamentosas y osteocondrosis.


BIBLIOGRAFíA

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BARONE, R. (1980). Anatomie comparéé del mammiféres domestiques. Tome 2: Artrologie el miologie. Ed. Viget. Paris.
KöNIG, H.E., LIEBICH, H.G. (2004). Anatomía de los animales domésticos. Tomo I: Aparato Locomotor. 2ª edición. Edit. Médica Panamericana. Buenos Aires. Argentina.
MORGAN, J.P., WIND, A., DAVIDSON, A.P. (2001). Enfermedades articulares y óseas hereditárias del perro. Edit. Intermédica. Buenos Aires. Repíblica Argentina.
SANDOVAL, J. (1998). Tratado de Anatomía Veterinaria. Tomo II: Aparato Locomotor. 3ª edición. Edit. Sorles. León.
SISSON, S y GROSSMAN, J.D. (2001). Anatomía de las animales domesticos. Tomo I. 5ª edición. Edit. Masson
URQUíA, J. J; FERNáNDEZ ,F. J.: MORALES, J.; DURáN, J.M.; CARPINTERO, C.M,; FERNANDEZ, C; FLORES, B.; GóMEZ, P.; HERRERO, C.; MORENO, F. (1999). Consideraciones sobre el estudio de la osteocondritis de la articulación carpo- metacarpiana en el toro de lidia. IV Symposium Nacional del Toro de Lidia. Zafra, Badajoz