PROPUESTAS PARA EL DECÁLOGO EN DEFENSA DEL TORO DE LIDIA.

PROPUESTAS
PARA EL DECáLOGO EN DEFENSA DEL TORO DE LIDIA.



Moderador: D. Ismael Díaz Yubero. Veterinario. Comité Científico del S.N.T.L.



-         
Dña. Isabel Carpio García.  Jefe del Servicio de Ganadería y Protección
Animal de la Comunidad de Madrid.



-         
D. Joaquim Grave. Dr. Veterinario. Ganadero de Reses de Lidia.
Portugal.



-         
D. Fernando Mirat
Arellano. Director del Laboratorio
Regional Agrario de Colmenar Viejo. Madrid.



 



Propuestas
en defensa del toro de lidia.



Dr. D. Ismael Díaz Yubero. Veterinario.
Comité Científico S.N.T.L.



Introducción



 



En la
formación del toro de lidia intervinieron diversas razas autóctonas. Los
animales elegidos, lo fueron fundamentalmente por sus características de
conformación y aptitud.



 



A lo largo
del tiempo los criterios han ido variando y como consecuencia de ello, el toro
que se lidia también ha sufrido cambios, unos positivos y otros no tanto.. El
problema consiste  en decidir que línea
debe seguirse en la
selección. La
opción es amplia y varía entre el concepto
clásico y el excesivamente condescendiente al que con frecuencia las
circunstancias empujan.



 



Es evidente
que en el proceso de selección, es necesario tener en cuenta tanto conformación
como  aptitud, aunque no  siempre ambos factores, - que,  a su vez, son cada uno de ellos compendio de
múltiples caracteres-  se manifiestan
paralelamente en la línea deseada.



 



La
integridad del animal, en  todos sus
aspectos, es uno de los factores fundamentales a considerar.. No se puede
entender una Fiesta en la que se limitan las posibilidades de la parte más
débil.



 



A título
indicativo se proponen  para su estudio y
discusión las siguientes medidas,
que pueden, y deben,  ser sometidas a la
opinión de todos los sectores implicados, desde los ganaderos a los
espectadores y aficionados, pasando por cualquier otro, que de alguna forma,
intervenga en el proceso.



 



Medidas Propuestas.-



 



1. - Ningún
animal de lidia, utilizado en espectáculos públicos, podrá ser privado de parte
de sus defensas. En casos excepcionales es preferible autorizar el enfundado de
las astas, ya que de esta forma se limita el peligro y, además,  no se engaña al público.



 



2. - La
Administración competente deberá elaborará una lista de fármacos y principios
activos prohibidos en la alimentación y tratamiento de los animales de lidia,
que puedan modificar su comportamiento, en la que se especifique  para cada producto el límite máximo de
residuos en los órganos del animal, así como el tiempo que debe transcurrir
entre tratamiento y lidia.



 



3. - Si
persistiese la prohibición de consumo de carne o de partes del ganado lidiado,
deben tomarse las medidas necesarias para que se lleven a efecto los análisis
convenientes.



 



4. - No se
podrán lidiar animales defectuosos en su conformación en las corridas de toros.
La prohibición será extensiva a las novilladas celebradas en plazas de Primera
Categoría. En las demás novilladas, corridas de rejones y festivales será
necesario advertir, en su caso, que se trata de “animales defectuosos”  o de “desecho de tienta”.



 



5. - Es
necesario mantener e incluso ampliar las limitaciones reglamentarias que eviten
abusos en los aspectos relacionados con la cría, manejo y utilización de los
animales.



 



6. - Es
fundamental que se cumpla la legislación vigente en lo que se refiere al peso
máximo autorizado para los caballos de picar. En las sanciones establecidas
para los picadores se deberá  contemplar
cuando sea necesario la prohibición de actuar en festejos taurinos durante
determinados periodos. La sanción debe hacerse extensiva a cualquier persona
que con su actuación cause dolosamente daños graves en el animal durante la
lidia.



 



7. - Con el
fin de proteger  la bravura del toro debe
fomentarse la vuelta al ruedo en el arrastre. Convendría asimismo,  implantar el “ arrastre lento”, como ya se
hace en México, cuando a juicio del Presidente lo merezca el toro.



 



8. –
Se  estimulará  la competencia entre las Escuelas taurinas y
se aumentaran las enseñanzas para  el
mejor conocimiento del toro de lidia. (Ejemplo: anatomía, órganos vitales,
trayectoria y lesiones que ocasionan los castigos).



 



9. - Debe
reglarse la dimensión máxima de capotes y muletas y prohibir que entren en su
conformación  componentes extraños que
les den excesiva rigidez.



 



10. - Es necesario limitar los espectáculos o actos taurinos
en los que se produzca sufrimiento o humillación al animal. El concepto de
“tradicional” en este tipo de festejos debe ser revisado y demostrada su
antigüedad previamente a la autorización.     



 



DECALOGO
PARA LA PROTECCION
DEL TORO
DE LIDIA



 



El toro de lidia se cría y mantiene con
un fin principal que es su participación en los espectáculos taurinos, de tal
forma que es difícil hablar del animal sin hablar de la “Fiesta”, es por ello que
en este propuesta de decálogo se refiere tanto al entorno del animal como al
desarrollo del festejo.



 



Profesionalidad.-
en todos y cada uno de los sectores en los que se
mueve el animal: ganaderos; veterinarios; empresarios; toreros; ...



 



Sanidad.-        Tradicionalmente
y justificado por su difícil manejo y su propio destino, “la lidia”, en este
tipo e ganadería apenas ha existido una política sanitaria de prevención y
control de enfermedades.



La mejora del
nivel sanitario en las ganaderías de lidia es una de las principales medidas a
tomar



 



Comportamiento comunitario.-  La Unión
Europea
nos  afecta como a toda ganadería, siendo
imprescindible la adecuación a la normativa que desde Bruselas se establece.
Los medios de transporte, sistemas de identificación, manejo e instalaciones
deben garantizar en todo momento las condiciones de sanidad y bienestar
exigidas para el ganado vacuno.



 



 



Encastes.- en un momento en que la
“biodiversidad” tiene cada vez mas importancia, la cabaña ganadera de lidia
aporta un potencial genético de gran riqueza tanto por su comportamiento como
por su estampa. Valores ambos que debemos preservar en todos y cada uno de los
encastres.



 



Unidad de criterios.- la diversidad
social en la que estamos inmersos no es ajena al mundo de los toros. Cuatro
libros genealógicos, diecisiete autonomías e innumerables interpretaciones de
la ya variada norma legal, dificultan  la
defensa del mundo taurino en foros ajenos a el.



 



Legislacion global que contemple
a todos los sectores afectados en el desarrollo del espectáculo. La Ley y
Reglamento de Espectáculos Taurinos ordena esta actividad tan solo en torno al
desarrollo de la lidia y al orden publico, dejando al margen aspectos como la
sanidad, producción y consumo del toro, creando problemas a ganaderos,
empresarios y veterinarios principalmente.



 



 



Aficion
 necesaria
para mantener viva la Fiesta” y que se debe motivar, fomentar y cuidar para
así, mantener su expectación. Es el conocimiento lo que genera afición, luego
deberíamos plantearnos nuevos canales para enseñar la riqueza de este
espectáculo.



 



 



Tradicion.-  la gran
diferencia del toro de lidia respecto al resto del vacuno, es lo ligado que
esta a las tradiciones populares. Estas tradiciones han llevado a este animal a
formar parte de las manifestaciones festivas en la practica totalidad de
nuestro país. Tradiciones que hay que cuidar, difundir y, sobre todo, presentar
con toda integridad.



 



Observacion de la normativa en el
desarrollo de los festejos. El cumplimiento de la norma es garantía de
continuidad



 



Compromiso  con la “fiesta” para exaltarla y no
exprimirla. El futuro requiere el respeto a los dos protagonistas principales
toros y toreros, dignificando el espectáculo evitando chabacanerías.



 



 



El logro de lo expuesto propicia el
espectáculo, fin ultimo por el que existe y por lo que debemos proteger al toro
de lidia



 



 



PROPUESTAS PARA EL DECáLOGO
EN DEFENSA DEL TORO DE LIDIA



 



Dr. D. Joaquim Grave. Veterinario.
Ganadero de reses de lidia. Portugal.



 



 



DECáLOGO EN DEFENSA DEL TORO DE
LIDIA



 



 



Introducción



 



La
fiesta de los toros tiene como base fundamental su materia prima que es el
toro. Aunque los toreros durante todo el siglo pasado no pararon de aumentar su
peso específico en el mundo del toro, este seguirá siendo la base. Además de toro
y torero, el público también continuará a hacer parte del eterno triangulo.
Esto me parece obvio y fácilmente entendible por todos. También me parece
claro, que en el toro de hoy queda poca naturaleza, y sí mucha cultura, porque
en realidad ya es obra humana, lo que encaja perfectamente en la feliz
definición de bravura como siendo el trabajo que el hombre hizo con la
agresividad natural del toro.



 



Entiendo
la Fiesta como un espectáculo dinámico en el cual se cruzan varias fuerzas y
intereses. A mi juicio, el secreto que la viene manteniendo viva es el
equilibrio de poderes entre los tres vértices del triangulo que mencioné, toro,
torero y público. En ese sentido, el gran reto que nos pone el presente y el
futuro, es mantener ese equilibrio. No es tarea fácil, pero paradójicamente no
me parece tan complicada la solución.



 



No
creo que se tenga que recuperar nada o andar hacia tras en lo que sea, sino
todo lo contrario, andar para delante. El mantenimiento (evolutivo) de la
Fiesta en los días de hoy es comparable à la sobrevivencia de un hombre con la
edad de 200 años y con salud! Si nos empeñamos en recuperar lo de antes para
ponerlo en práctica ahora, será el mismo que resucitar un hombre que vivió hace
un siglo y hacerle la crueldad de adaptarse a nuestros días, a nuestro sistema
de vida. Jamás lo lograría y seguramente pasaría un mal rato. Tengo muy claro,
que el toro de ayer no funcionaria nunca en la Fiesta de hoy. Los hombres que
se visten de toreros son muy diferentes y sobre el publico ni hay que decir.



 



Sobre
la línea que debe elegirse en la selección del toro, creo sinceramente que
debería dejarse al ganadero esa tarea. Me gustaría no ser mal interpretado por
el hecho de ser hijo de ganadero. Talvez esa posición me ayude a tener otra
visión del tema, pero no hago gran esfuerzo en me situar en un punto en que,
además de esa realidad, se mezclan mis facetas de aficionado y técnico. Creo en
un toro que no es ni lo de antes, ni lo de hoy, sino de futuro. En términos
objetivos defiendo que los toros de bandera que hoy vemos salir y ponen todo el
mundo de acuerdo, no son los últimos ejemplares de una raza, sino los primeros
de una nueva serie gloriosa que está por venir.



 



Pienso
que los asuntos del mundo del toro deben de ser tratados por la gente del toro.
Defiendo la profesionalización mas seria en todos los estamentos del toro,
excepto naturalmente en el público, porque entiendo que las reacciones
espontáneas, naturales, emotivas, son siempre mas verdaderas que las que
resultan de planteamientos fríos, calculistas basados en análisis hechas à
posteriori.



 



Mas
que en normas legislativas, creo en el senso común y en personas ciertas en los
lugares ciertos.



 



 



Medidas
recomendadas



 



1.     
El toro debe de salir íntegro al
ruedo, sin ninguna merma en su morfología física y/o orgánica.



 



2.     
Respectar la morfología propia de
cada encaste en los reconocimientos, evitando confundir trapío con romana.



 



3.     
Cuidar mas de las ultimas 48 h
del toro (días) en lo se refiere a transporte y estancia en los corrales.



 



4.     
Conseguir un mayor equilibrio en
la suerte de varas es fundamental.



 



5.     
Fomentar de una forma seria y
honesta la investigación sobre el toro de lidia.



 



6.     
Disminuir, que no suprimir, el
intervencionismo estatal del reglamento, en un espectáculo que debe de ser
administrado mayoritariamente por los profesionales del mundo del toro.



 



7.     
El reglamento debería
obligatoriamente ser revisto cada cinco años por forma a acompañar el dinamismo
propio de la Fiesta.



 



8.     
Reforzar la especificidad del
espectáculo en términos de tradiciones (trajes, rituales, etc), para que se
fortalezca y siga su camino como una isla inexpugnable y mágica.



 



9.     
Consignar el público como el
ultimo y determinante juez de la calidad del espectáculo (facilitar de alguna
forma medios didácticos al gran publico).



 



10.  Crear
una entidad que desarrolle y defienda la Fiesta en términos intelectuales
superiores (filosófico, sociológico, antropológico, literario, artístico,
científico), ante los ataques de aquellos que no tienen oportunidad o
sensibilidad para entender el fenómeno del toreo.



 



 



 



PROPUESTAS PARA EL DECáLOGO EN DEFENSA DEL TORO DE
LIDIA



 



D. Fernando
Mirat
Arellano. Dtor. Del Laboratorio Regional Agrario de
Colmenar Viejo. Madrid.



 



 



 



 



 



 La "Fiesta de los Toros", los espectáculos
taurinos, desde sus orígenes, han ido sufriendo cambios paulatina y lentamente,
para ir adaptándose a exigencias casi siempre impuestas por los toreros y sus
mentores. Si bien, ha habido cambios reglamentados que entre otros, han tratado
de evitar vicios y corruptelas que  han ido "desnaturalizando "
el espectáculo, pero que la mayoría de las veces o no se cumple, o no se
aplica.



           



Todos los cambios habidos,
han influido en la selección y comportamiento de los toros, en los toreros y en
el toreo, y como no, lógicamente en los aficionados, espectadores y público en
general.



 



 El toro, como animal bravo, como símbolo de
poder  y como base del espectáculo, ha cambiado, en algunos casos para
mejor, pero generalmente para peor, ya que le han quitado el protagonismo que
tiene que tener  (el que da el poder, la casta).



           



 El torero, el concepto del torero, la forma de
torear... también han cambiado, dicen que ahora se torea mejor que nunca, pero
a mi me parece que lo único que importa es llegar al último tercio, dar unos
cuantos muletazos a poder ser todos iguales,  y si el toro "se
deja", pues  eso... y si no, las culpas al toro, y a ver si el
próximo mete la cara, le cortamos las orejas y... salimos por la Puerta Grande, nos
financiamos la propaganda, repartimos algunos "haberes"... y a por la
siguiente que ya tenemos contratada desde hace mucho, con méritos o sin
méritos, da igual.



 



            Y
como no, el público también ha cambiado, a los aficionados los ha cambiado el
aburrimiento que sufren tarde tras tarde ante la generalizada falta de toros
que proporcionen emoción y que den espectáculo,  y al resto (que cada vez
van menos, salvo excepciones, claro está),, la prensa, y sobre todo la
televisión con todo ese "elenco" de comentaristas, asistidos por un
torero,  han conseguido que los "árboles no dejen ver el
bosque", vamos... que están confundiendo "al personal".



 



 Una vez hechas estas reflexiones, y dado que
de lo que se trata en la mesa, no es hacer critica de situaciones actuales si
no, el aportar ideas para el debate, que puedan sacarse conclusiones  que
a poder ser sean viables, que se puedan llevar a la practica, y que contribuyan
de alguna manera a salvar el toro,  y con
ello de paso salvar la fiesta, que indudablemente no es empresa fácil.



 



Todo el mundo está de
acuerdo (bueno... casi todos) en que el toro ha de ser la base del espectáculo,
el protagonista de la fiesta, ya que si no hay toro, surge el aburrimiento.



 



Decía D. Luis Bollaín
Rozalen, notario oriundo de Colmenar Viejo, gran aficionado: “La Fiesta Nacional se
asienta sobre estos tres pilares: El toro, el torero y el toreo como arte de
dominar y vencer al toro creando belleza. Está claro que el toreo sin toro, no
existe, como tampoco existe el riesgo, y sin riesgo no hay emoción, y sin
emoción no hay espectáculo. Por tanto reivindiquemos que se prodigue mas la
casta en las ganaderías, ya que si ésta existe, saldrán en las corridas toros
bravos, encastados y toros bravos mansos, y desde  luego dejarían de  salir 
todos esos “borregos  inválidos”
que con demasiada frecuencia pululan por los ruedos.



 



Indudablemente la cría del
toro está en manos de los ganaderos, luego son ellos los primeros que tienen
que defenderlo, a sabiendas que el toro encastado no lo quieren los toreros y
sobre todo los que pueden mandar, ni los apoderados, ni  muchos de su entorno, ni  muchos ganaderos, ya que se venden mejor los
productos que solicitan los toreros como es lógico. Por ello los ganaderos que
crían toros con poder, tienen mas dificultades para vender sus productos, salvo
excepciones claro está, que debieran de servir de ejemplo. La consecuencia de
este proceso, es la tendencia a la desaparición de encastes y ganaderías que
crían toros que llegan con poder al último tercio. Por el contrario la
tendencia que existe desde hace mucho tiempo, es criar toros “monoencaste”, de
esos inválidos que se caen, que ya no hace falta picarlos, para que lleguen
aplomados y sin facultades al último tercio, con cortas y tardas arrancadas,
muy del agrado de los toreros.



 



Entiendo que es muy difícil
que los ganaderos luchen de forma independiente, necesitan ayuda, se necesitan
unos a otros ya que la unión hace la fuerza, por eso debemos proponer que se
creen Asociaciones de ganaderos para la defensa y recuperación de encastes que
están en franca regresión, incluso al borde de la desaparición.



 



Que se abran los ganaderos,
que no sean “cotos” cerrados, que se propongan objetivos comunes, que intercambien
criterios de selección, de manejo, y de experiencias positivas, que aprendan
unos de otros, que no todo el que tiene una ganadería  de bravo o el que la adquiere, tiene
conocimientos  y experiencia como para
llevarla a buen puerto, que como Asociación, puedan plantear razonadamente
ayudas a la Administración para la consecución de éstos fines.



 



Otro punto interesante a
favor del toro, es el indulto. Estoy convencido de que el mejor exponente de la
expresión de la bravura de un toro, es cuando es adulto, y en una plaza de
toros. Por eso se tiene que potenciar el indulto a los toros. Entiendo que es
un aspecto polémico, y con el mecanismo actual muy difícil de potenciar, ya que
siempre se producen posiciones encontradas, debido posiblemente a la “ortodoxia”
con la que determinados sectores quieren medir el comportamiento del toro
bravo. No es normal que no haya hijos mas bravos que sus padres, y sin embargo
no hay toros indultados en las ganaderías. Vuelvo a insistir en la polémica que
esto puede causar, pero creo que es necesario en éstos tiempos donde la bravura
escasea, que toros bravos que se van al desolladero, pudieran recuperarse para
reproductores.



 



Como ya he dicho el
mecanismo reglamentado actual para conceder el indulto, no es válido para conseguir
el fin propuesto, ya que está muy supeditado a la actuación del torero y a la
consiguiente reacción del público, si el torero está mal con un toro bravo,
éste suele pasar sin pena ni gloria y el público no reacciona, otras veces
reacciona tarde y nunca agitando pañuelos, algunos dan voces y otros les
siguen, el torero que tampoco lo solicita mira a la presidencia y a los
tendidos, y generalmente no sabe que hacer, el presidente se encuentra con la
papeleta de que unos le dicen que si, y otros que no, duda, tiene que tomar una
decisión él solo, sabe que puede ser muy criticada, por lo que al final, el
toro se va al desolladero. Lo cierto es que no se como, pero sería interesante
que se estudiara este aspecto, para tratar de establecer un sistema ágil que dé
solución al problema planteado.



 



Por lo mismo, se debería
prodigar mas las vueltas al ruedo, el público tiene que sensibilizarse y tener
presente que un toro bravo se premia con la vuelta al ruedo.



 



Ya que hemos reivindicado el
toro bravo, con poder, con “casta”, reivindiquemos el buen trato en el tercio
de varas, (claro si se cría un toro que no aguanta un puyazo, de nada sirve
reivindicar el tercio de varas). Con demasiada frecuencia los toros que sí son
aptos para ejecutar la suerte de varas, suelen ser masacrados con puyazas
traseros y caídos seguidos de “metisacas” 
con el caballo tapando la salida, y cuyo resultado es que se pierden
muchos toros. Debemos decírselo a los picadores, claro que con la “Iglesia hemos topado”,
empresa harto difícil, el modificar el criterio de toreros y picadores subidos
en una muralla donde son dueños y señores de la situación. Pero
aún así, debemos decírselo.



 



 



¿No les parece, que en las
escuelas taurinas deberían enseñar a picar?.



 



Otro punto interesante,
importante diría yo, es decirle a los periodistas, críticos y comentaristas,
que defiendan al toro, que hablen mas de los toros, que no les echen las culpas
que “otros” tienen, que destaquen las virtudes de los toros, que las tienen
cuando son bravos y encastados, ya lo creo que las tienen, y la mas importante
es la de proporcionar un espectáculo con emoción, con riesgo, pero que cuando
los toreros así lo entienden, y son capaces de dominar al toro creando arte y
belleza, transmiten momentos de gran emoción a los espectadores. Por eso, por
el toro, por el espectáculo deben siempre ponerse a favor del público y
defender sus intereses.



 



Hay un tema que no quiero
dejar de poner encima de la mesa, que cuando salió el último Reglamento ya dije
que era una asignatura pendiente, y sigo diciéndolo; y es el uso y el abuso de
productos que puedan modificar el comportamiento del toro durante la lidia, y
los que se usan para acelerar la formación de masas musculares, y el engorde
final de los toros. El Reglamento actual lo deja muy en el aire: dice que a la
vista de lo acaecido en el ruedo durante la lidia de la res, pero normalmente
al final de la corrida resulta que para no complicarnos, no ha ocurrido nada en
el ruedo, o se pasa desapercibido, o no nos enteramos. Por ello sería bueno
reglamentar de una vez por todas, la obligatoriedad de recoger muestras
sistemáticamente en alguno de los animales lidiados en cada festejo,
independiente de los comportamientos habidos.



 



Coloquio.



 



Público.- Buenos días, soy Abel Martín, Veterinario.
Me ha gustado el heho de que la Administración por fin reconozca sus errores,
es decir, ya está bien que nos miremos un poquito el ombligo, que dejemos de
echar la culpa a los demás y que dejemos de hablar del sexo de los ángeles. Al
toro precisamente hay que agarrarle por los cuernos y lo primero que hay que
hacer cuando se reconocen los errores es ponerles soluciones, entonces la
solución es tan sencilla como cambiar el Reglamento porque estamos viendo todos
que tienen muchísimos fallos y, sobre todo y mientras se cambia, que sabemos se
tarda porque legislar que es lento y que hay que poner a muchas partes de
acuerdo, lo que hay que hacer mientras tanto es cumplir el actual y el primero
que no le cumple casi siempre es la propia
Administración. Estamos
hablando de que el toro que no se
caiga, muy bien, pero es que para eso hay que investigar y para investigar hay
que poner dinero encima de la mesa, seguramente todos los que estamos en esta
sala tenemos nuestras propias teorías pero nadie las podemos desarrollar, sobre
todo los que se dedican a investigar, por falta de medios.



Por otra
parte, se habló también de la formación de los Presidentes, de una Legislación
uniforme global, pero la Administración es la que tiene que hacer eso y ésta es
la primera que no lo hace. Por ejemplo, se está hablando del control del fraude
pero es tan sencillo como las sanciones que se ponen se cumplan, es decir,
sabemos todos que se detectan muchos fraudes, sobre todo y otro ejemplo con el
tema de la manipulación de actas y los procedimientos no llegan a ningún sitio.
Sabemos de sobra que la mitad de las veces que se cogen muestras no llegan,
como ya dijo ayer incluso Moncholi, que parece mentira que un periodista tenga
que venir a ponernos las pilas a nosotros sobre nuestros propios errores. Y
sobre todo cuando ha estado hablando el compañero también respecto a los
pilares de las fiesta de toro, torero, toreo, una mesa con tres patas se
sostiene poco, y la cuarta pata con perdón es el aficionado. Y reincido en lo
que dije ayer, la formación es imprescindible y la educación tiene que estar
por encima de todo y al aficionado hay que enseñarle pero los primeros que,
repito, tenemos que vernos los fallos somos nosotros mismos, por eso me alegro
que la Administración por fin se mire el ombligo y por fin se vea los errores
que comete, y aún más lo que tenemos que exigirla es que cumpla lo que promete.



Ponente (Isabel Carpio).- ¡Válgame Dios!
si me toca a mí acometer todo este problema, no me eche ese toro para que yo lo
lidie, por favor. Eso es un tema de toros, Usted mismo acaba de decir antes,
que ya era hora que la Administración lo viéramos. Pues lo hemos visto, pero
eso no significa que los profesionales que intervenimos en el mundo del toro
nos escaqueemos de nuestras propias responsabilidades, por supuesto, yo creo
que la Administración en este momentos ha tomado conciencia, y sobre todo a
tomado conciencia de la enorme diversidad de entidades o de unidades
administrativas que entran a formar parte de todo este mundo tan sumamente
dispares y, una vez  se ha reaccionado
entiendo que ya se ha dado el primer paso para que se ponga esto en marcha y
seamos capaces de aunar estos intereses haciendo una normativa mucho más
coordinada. Y desde luego, si aquí se saca esa idea, por mi parte estoy
encantada de trasladárselo tanto a la Comunidad de Madrid como al propio
Ministerio diciéndoles ó transmitiéndoles la exigencia de este foro en cuanto a
que se organice y se regule una normativa que recoja todas las inquietudes de
cada uno de los sectores.



 



Público (Abel Martín).- Pero es que
independientemente que estemos solicitando un cambio de Reglamento, que estemos
solicitando una serie de medidas, independientemente de todo eso, lo primero es
que la administración obligue a cumplir el Reglamento actual, que nos puede
gustar más o menos, pero es el que tenemos y es el que no estamos cumpliendo.



 



Ponente (Isabel Carpio).- Totalmente de
acuerdo, exijámoselo a la Administración, que cuando levantamos un acta, se
lleve a término, aunque habrá que levantar bien el acta. Pero sí, totalmente de
acuerdo.



 



Público (Abel Martín).- Y las actas
que se hacen bien ¿porqué tampoco llegan a término?, ¿Por qué no se cumplen las
sanciones que se ponen?.



 



Ponente (Isabel Carpio).- Lo que yo sé ó hasta donde yo llego las
sanciones se cumplen. Es más, el año pasado creo recordar salió una lista de
personas jurídicas que habían sido sancionadas por temas de fraude en la fiesta. Todos somos
conscientes que en los distintos colegios de veterinarios sí hay expedientes desde
el punto de vista de la ética profesional a los veterinarios que no cumplen,
desde el punto de vista de la ganadería, la propia Administración
está poniendo pegas y está sancionando a aquellos ganaderos que no cumplen con
su responsabilidad. Me consta que en la propia lidia, cuando un profesional que
está en el ruedo hace algo que infringe el propio Reglamento, el Presidente da
orden para que se le tome nota y se actúe en consecuencia. ¿Qué queremos más?,
dígase, exíjase.



 



Moderador.-  A mí me gustaría que los intereses
de los veterinarios los defendiésemos los veterinarios, sabemos hacerlo y
tenemos categoría y calidad suficiente para defendernos nosotros mismos, que no
nos defiendan mucho.



 



Público.-  Soy Casto López, Veterinario. Quería preguntar
a los dos ponentes que han hablado del equilibrio en la suerte de varas, en dos
minutos por favor que nos digan las medidas que propondrían ellos; Joaquín
Grave e Ismael Díaz
Yubero.



 



Ismael Díaz Yubero.- A mi criterio, que el peso de los
caballos de picar y las defensas que lleva el caballo se adapten a la
Legislación vigente. Y lo que se refiere a la técnica, que se pique como se
debe picar, es decir, como decía Fernando, y creo que lo hemos dicho todos, el
picador no debe ir a abatir al toro, el picador casi es un matador del toro
algunas veces, no siempre por culpa suya ¿eh?. Con frecuencia  y algunas veces se ha podido oír, seguramente
habéis oído todos al matador de turno diciendo: ¡Dale caña, dale caña, dale
caña! Evidentemente lo que sí es cierto es que por culpa de uno, por culpa de
otro, hay muchas veces que el toro queda absolutamente inservible para la lidia. Paso la palabra
a Joaquín Grave.



 



Ponente (Joaquín Grave).- Señalaré sobre todo, también al peso del
caballo, pero yo creo que hay una comisión conformada por varios estamentos que
está negociando una reforma de la puya en sí, de la dimensión y de la manera
como se comporta dentro del toro y sobre todo quizá unas multas más fuertes
para los picadores que no piquen en el lugar que se debe de picar. Porque como
todos sabemos muchos toros merman físicamente en el último tercio porque tiene
las escápulas heridas y casi a parte del miembro anterior del toro o algo
semejante, pero creo que hay aquí gente en la sala que podrá contestar, porque
hay una comisión que lo está resolviendo, intentando resolver esta cuestión.



 



Público.- Soy Veterinario y quería hacer una
pregunta al Sr. Grave. ¿En que se basa Usted para que el asunto de los toros
quede en manos de los profesionales?. Aquí hace algún tiempo se quiso hacer un
extraño experimento con la “CAD
acerca de esto. Entonces, que es la Administración quien ha regulado mediante
Real Decreto y son los taurinos, los profesionales los que hacen lo que les da
la gana o lo que quieren, ¿no?. Por ello, 
pienso que si esto estuviese en mando de los otros, lo harían todavía
con mucha más facilidad, tendrían patente de corso y el desastre sería total.
Es una cosa que es evidente, o sea, es Estatal, está regulado mediante un Real
Decreto, hacen los taurinos lo que quieren, lo que les da la gana, luego
entonces en otras manos, el echo de salir no un Reglamento, sino lo que se
llamase, ya sería nulo de pleno derecho, no defendería absolutamente nada. Esa
es mi opinión.



 



Ponente (Joaquín Grave).- Muy bien y yo
la respeto, pero no coincide necesariamente con la mía y le voy a decir por
qué. Porque cuando yo defiendo que el toro se le entregue a los profesionales
me estoy refiriendo específicamente al ganadero, porque a mí me parece, -yo
tengo algunos amigos que me dicen “mira, porque no pones este toro de un
encaste con el otro del otro encaste para que consigas un toro de esta
manera”-, que ser ganadero es mucho más que eso, y la gente, el gran público
muchas veces no se imagina lo que es ser ganadero. Porque ser ganadero no es
poner el toro bravo con la vaca brava, porque amigo mío, le digo que nadie
criaría manso si fuera tan sencillo como eso. Creo que un ganadero que lo ha
sido toda la vida, sabrá mucho mejor que una persona que está ahí en el tendido
lo que tiene que ser el toro, el que está en el tendido tiene que juzgar si el
toro vale o no vale y tiene que protestar por supuesto. Ahora como se hace el
toro,  yo defiendo que lo tiene que decir
y hacer quien toda la vida lidió con esos problemas, es decir, el ganadero, ahí
lo tengo muy claro.



 



Ismael Díaz Yubero.- Evidentemente la respuesta es del
Sr. Grave, no necesariamente tenemos que coincidir la mesa con él en estos
criterios, y yo efectivamente estoy en contraposición, evidentemente por eso no
lo hemos sacado como una conclusión porque no hemos coincidido todos, pero no
cabe duda que es algo sobre lo que tendremos que profundizar porque tampoco
creo que esto sea algo estático que se acabe hoy y que no haya que volver a
hablar nunca más, sino que creo que esto es una línea de conducta y sobre la
que tendremos que hablar. Respeto totalmente la opinión del Sr. Grave, aunque
no coincida con ella de la misma forma, que no tenemos por qué coincidir nadie
en ella, pero si creo que es importante que se hable de este tema importante.
Creo que se puede hablar de este tema porque en principio no hay ninguna razón
para que no se hable de algo que afecta a la Fiesta y que de alguna forma con
distintos puntos de vista va dirigido a la protección de un animal como es el
toro de lidia.



 



Ponente (Joaquín Grave).- Quería precisar, sólo para terminar, es
que los ganaderos son acusados muchas veces de golfos y de criminales porque
hacen el crimen de crear el toro que no sirve. Yo creo que nadie estará más
interesado que el propio ganadero que su toro embista, por eso pongo el ejemplo
de la pintura y el pintor. Cuando veo un cuadro, me gusta o no,  pero lo que nunca debo hacer es tener
pretensiones de meterme con el pintor y decirle que los colores no son las
adecuados; o me gusta o no  y lo compro o
no lo compro. Ese es el sentido que defiendo de la crianza del toro y las
opiniones que hay sobre esto, porque los profesionales de la fiesta además de
los ganaderos, los otros, creo que no estarán interesados en hundir la Fiesta,
porque se acabarían sus intereses también.



 



Ponente (Isabel Carpio).- Si me permites
una observación a lo que acabas de decir, veo que los ganaderos de lidia no son
todos iguales, pero hay un nivel claramente de alto estanding, digamos, en
donde hay un compromiso y realmente un cuidado, un manejo y una preocupación,
pero no son así todos los ganaderos en el amplio abanico de ganaderos que
tenemos, y estoy refiriéndome ahora a esas plazas de terceras que se dan muchos
espectáculos en toda España. Ahí estamos viendo que el ganadero actúa de una
forma no con esa profesionalidad que muchos otros demostráis. Entonces es muy
difícil todo este asunto.



 



Moderador (Ismael
Díaz
).-
Os
pediría que terminemos. Evidentemente hay muchas clases de ganaderos, hay
ganaderos y hay algunas sociedades anónimas que crían toros, y evidentemente a
lo mejor no es exactamente lo mismo, y a lo mejor no sé si los ganaderos están
de acuerdo en que todo el que cría toros o todos los que tienen toro bravo son
ganaderos. Sería otra discusión y no creo que merezca la pena entremos en ella,
pero creo que los dos campos están perfectamente delimitados y todos sabemos a
qué nos estamos refiriendo.



 



Público.- Soy Julio Fernández, Veterinario de la
Unión de Criadores de Toros de Lidia. Simplemente decir que hay una comisión en
la cual están representadas todas las asociaciones profesionales taurinas,
incluidos los veterinarios, e incluidos los aficionados trabajando para la
reforma más importante de la suerte de varas desde restauración del peto en
1930. Hay muchos datos que no se conocen, calculamos que la semana que viene se
empezarán a conocer; se va a crear un registro de caballos; se va a hacer
un  control real que no existe ahora
mismo sobre la puya; se van a hacer pruebas de modificación de la puya, del peto,
de la forma de efectuar la suerte; se va a utilizar el tapar el ojo izquierdo
del caballo; va a desaparecer un tema que es una dictadura que existía hasta
ahora: que era que el picador más antiguo eligiera el caballo para favorecer
que se vayan jubilando, ahora se sortean los caballos. Hay una reforma en
marcha muy importante, en la cual estamos trabajando los veterinarios también,
a través de la Asociación de Veterinarios y Especialistas en Espectáculos
Taurinos y simplemente decir que para la próxima temporada si la colaboración
con el Ministerio del Interior con las Comunidades Autónomas sigue como va,
puede haber cambios muy importantes.



 



Moderador (Ismael
Díaz
).-
Pues evidentemente bienvenido
sea, estoy seguro que se os va a agradecer y que será una contribución
importantísima para la fiesta y, ánimo y que salga lo mejor posible.



 



Público.- Buenos días, soy Javier Santos,
Veterinario y aficionado al tema. Quería apuntar que parece se está hablando de
todo de un modo muy aséptico y lo anterior gira sobre que esto es un negocio,
que todos son profesionales y todos quieren cobrar y  mientras el aficionado siga yendo y siga
ganando dinero el taurino, esto va seguir funcionando así. Pero dos
posibilidades quedan: 1. Que la Administración tome cartas en el asunto y se
lleven y pongan los medios tanto de formación de los profesionales, como de
aplicación de la reglamentación y finalizando todas esas posibles inspecciones
hasta sus últimos términos, o si no, que el aficionado deje de ir a las plazas.
Pero mientras vaya el aficionado, todos los que yo conozco del mundo del toro
cobran y mientras siga habiendo dinero seguirá siendo así, a no ser que la
Administración tome cartas.



 



Moderador (Ismael
Díaz
).-
Si muchas gracias, evidentemente
pues es lógico pensar que el señor empresario no esté fundamentalmente para
hacer negocio pues es difícil de entender, es la mentalidad de un empresario,
pero no está nada mal tampoco que se le advierta y que se intente hacer saber a
todo el mundo por quién corresponda en cada momento, y somos muchos en ese
sentido los que tenemos que decir algo, que es lo que tiene de verdad y lo que
no tiene de verdad este mundo. Y a lo mejor conociéndolo, el  público usuario en este caso, puede tomar las
medidas pues con más conocimiento de causa. Un empresario va a intentar ganar
dinero y será difícil  -y horrible
además-, si existiera un empresario que se dedicase a perder dinero, puesto que
seguramente podría ser empresario muy poquito tiempo. Evidentemente es su
obligación, tiene que hacerlo, pero que sepamos enseñarle al público qué es lo
hay que distinguir, lo que tiene de verdad y tiene de mentira todo ello. Tiene
la palabra el Señor Ezpeleta.



 



Público (Enrique Ezpeleta).- Con un poquito
de retraso voy a echar un cuarto espadas a favor del ganadero. En fin, hemos
visto la evolución de los toreros, hemos visto la evolución también de los
festejos, también la evolución de los ganaderos, que como todo el mundo sabemos
tenemos aquí, por que D. Joaquín Grave es Veterinario, hijo de ganadero, tenemos  también por otro lado a Victorino Martín,
Veterinario, hijo de ganadero, o sea, que los ganaderos no son exactamente
iguales que hace 100 o 50 años, el ganadero también evoluciona, yo estoy a
favor del ganadero actual y progresista.



 



Moderador (Ismael
Díaz
).-
Evidentemente, está claro, hay
ganaderos y ganaderos, y ese es el problema, por lo que creemos que las cosas
tienen que ser suficientemente arregladas. Tiene la palabra D. Pedro
Plasencia y terminamos.



 



Público.- Del Ministerio del Interior, Funcionario.
Quería corroborar lo que ha dicho Julio Fernández, efectivamente después de
arduos trabajos para consensuar con todo el sector, hay un proyecto bastante
avanzado, pero que nadie se llame a engaño. He oído utilizar el término
Administración creo que equívocamente, pues mucha gente todavía cuando habla de
la Administración y sobre las responsabilidades de ésta, se está refiriendo al
Ministerio de Agricultura o a nosotros al Ministerio del Interior. Muy poquito
podemos hacer, si esta reforma para dignificar la suerte de varas sale
adelante, será porque las Administraciones que hoy en día tienen realmente
responsabilidades y competencias, que son las Comunidades Autónomas y algo que
se nos olvida los propios Ayuntamientos -porque el Ministerio del Interior
puede coordinar criterios pero coordinar sin mandar es poca cosa, el Alcalde en
su localidad es el que manda, el que manda de verdad y es muy difícil oponerse
a los deseos del alcalde que, además, preside como sabéis los festejos de las
plazas de tercera categoría-, de modo que, si la reforma sale adelante, aunque
suponga una modificación del Reglamento, si quienes están llamados a aplicarla
que son las Comunidades Autónomas y los Alcaldes en sus términos, esas serán
las Administraciones Públicas a las que los aficionados y veterinarios tienen
que ir a reclamar el cumplimiento estricto de la norma, y no seguir con la
Administración, refiriéndose al Ministerio del Interior ó al Ministerio de
Agricultura, que muy poco tenemos que hacer sino intentar llamar a la
responsabilidad de los demás. Gracias.



 



Moderador.- Muchas gracias, se levanta la sesión.